Conversando con el Dr. José Eduardo Lou Vega, reconocido ginecólogo de Guatemala

Actualizado: jun 3



En esta ocasión, tuvimos el privilegio de compartir un café y platicar con uno de los ginecólogos de mayor prestigio en Guatemala, el doctor José Eduardo Lou Vega, para conocer acerca de su trayectoria y puntos de vista sobre diversos temas de actualidad. Sin más preambulo, les compartimos una transcripción de la interesante conversación que sostuvimos.


Happhe - Buenas noches Dr. Lou Vega, un placer y un gusto estar con usted.


Dr. Lou Vega - Mucho gusto igualmente.



Happhe - Para empezar, me gustaría darle un espacio para que nos comente un poco de su trayectoria, cómo fueron sus inicios, qué lo interesó por la medicina y un poco de los retos que enfrentó en ese camino para llegar a ser uno de los médicos ginecólogos más referidos y de mayor renombre en Guatemala.


Dr. Lou Vega - Bueno, primero muchas gracias por este espacio que me dan. Yo inicié mis estudios de medicina en 1987, en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Gracias a Dios logré terminar la carrera e ingresar al posgrado de especialidad en Ginecología y Obstetricia de la Universidad de San Carlos en el Hospital Roosevelt. Luego de esto logré ganar una beca para irme a la Universidad Nacional Autónoma de México, a un hospital llamado Instituto Nacional de Perinatología, para realizar urología ginecológica.


Luego regresé a Guatemala y empecé con mi práctica privada. Mi objetivo, con los adelantos tan abismales que hay en medicina, siempre fue una vez al año irme actualizando sobre algún tema de mi profesión. Últimamente, me di cuenta que el control prenatal ha cambiado bastante, principalmente en el diagnóstico prenatal, y es algo me ha interesado mucho. Por lo tanto, en los últimos tres a cuatro años, me he dedicado al diagnóstico prenatal por medio de ultrasonidos.


Actualmente estoy cursando una maestría, que es un fellow de medicina fetal, en la Universidad de Barcelona.


Definitivamente, algo que yo siempre he considerado que es importante y que es invaluable, es la vida y eso es lo que me ha motivado a estudiar medicina. Luego, pues considero que una de las especialidades que más relación tienen con la vida es la ginecología y obstetricia; por eso es que logré fundar una clínica que se llama AdVitam, que en latín quiere decir “Por la vida”.


Es para mi un gusto y un placer tratar con la vida y hacer todo lo que esté a mi alcance con un único objetivo, que es la vida.



Happhe - Algo que se menciona en muchos círculos sociales que lo diferencia a usted, es que favorece mucho el parto natural versus cesáreas. Viendo indicadores a nivel mundial de distintos países más desarrollados como Europa y Norteamérica, es abismalmente diferente a la realidad que se vive en Guatemala, ya que vemos que se disparan los porcentajes de cesáreas versus partos naturales. Desde su perspectiva: ¿Nos puede dar un poquito más de información de por qué existe esa diferencia? ¿Qué es lo que está sucediendo en Guatemala y por qué adopta usted esa postura de promover el parto natural, la cual lo ha diferenciado?


Dr. Lou Vega - Bueno, la verdad es que es un poquito complicado opinar sobre la causa y el por qué en el ámbito guatemalteco se hace mucha cesárea. Definitivamente los porcentajes de cesáreas versus parto natural aquí están muy al revés de lo que está en el resto del mundo. Muy probablemente porque aquí en Guatemala aún no tenemos una legislación y un ente que nos rija sobre cuándo sí y cuándo no hacer una cesárea.


Yo no es que esté en contra de la cesárea, al contrario, es un acto que cuando está bien protocolizado, es en favor de la vida y que va a ayudar a proteger la vida; pero definitivamente uno necesita unas indicaciones muy específicas por lo cuál hacer una cesárea.


Yo con lo que sí estoy en contra es con estar haciendo cesáreas innecesarias; es decir, una cesárea que solo se hace porque sí... no sé si por conveniencia de un médico o por conveniencia del paciente. No niego que en el mundo está ya protocolizada la cesárea a petición, esas pacientes que llegan con uno y le dicen "mire doctor yo definitivamente no quiero un parto normal y quiero una cesárea", en esos casos yo respeto también la decisión de la persona.


Pero sí, efectivamente para la gran cantidad de partos que se atiende hay que tomar en cuenta que es una inversión grande de tiempo, dejar familia y muchas cosas de por medio, pero es algo que al final del camino a mi me apasiona, el estar atendiendo partos.


Tener una opinión objetiva del por qué se hace tantas cesáreas en Guatemala pues es un poquito complicado. Yo creo que voy a tomar una postura un poquito política, no quiero criticar a ninguno de mis colegas, lo que sí les puedo decir es que, si el colega considera que hacer la cesárea es lo mejor para la persona y para el hijo, pues yo no creo que está actuando mal.



Happhe - Hablando también temas de actualidad, acerca de la pandemia del COVID, las famosas vacunas y sus distintas opciones. ¿Cuál es su recomendación para mujeres embarazadas o que están planificando embarazarse? ¿Debería de existir alguna preocupación con ponerse alguna vacuna o qué postura adoptar?


Dr. Lou Vega - Hay una frase que me comentó un médico: "mirá, la ventaja del COVID es que es feminista". ¿Qué quiere decir eso? Que trata muy bien a las mujeres. Si ustedes miran las estadísticas de complicaciones por COVID, incluso de muertes, el mayor porcentaje se da en hombres. Y efectivamente hay una diferencia en la inmunidad entre hombre y mujer que hace que la mujer tenga una mejor respuesta inmunológica hacia el COVID.


La vacuna pues... la verdad es que, si se dan cuenta, no llevamos más que unos cuantos meses de estarla poniendo en el mundo entero. Se han hecho ciertas publicaciones descriptivas más que todo de mujeres que no sabían que estaban embarazadas y se las pusieron y, gracias a Dios, hasta ahorita la vacuna no ha demostrado, en los pequeños grupos que hay, que afecte de alguna forma el embarazo y el desarrollo del mismo.


Sin embargo, pues es algo que uno tiene que tener mucha precaución, por lo tanto, actualmente el consejo que se da es que, si es una mujer de contaminación de primera línea, como por ejemplo: alguna radióloga, médico, enfermera o terapista respiratoria y que está embarazada, sí es recomendable que se vacune. Luego, las mujeres que están en segunda y tercera línea, que son mujeres que tienen poco contacto con pacientes o con gente que pudiera estar contaminada de COVID, no se aconseja hasta tener un mejor respaldo en estudios científicos para seguridad de la vacuna.


Incluso en la lactancia, tampoco lo han recomendado al 100%, dependiendo de la línea de trabajo de la persona, pero aquí entra en juego el riesgo-beneficio, ya que al día de hoy, de las personas que se han vacunado y posteriormente se han infectado, ninguna ha tenido complicaciones y muertes, lo cual es algo muy importante. Eso es lo que yo tengo de información hasta el día de hoy.



Happ